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El efluvio telogénico es una de las formas más comunes de caída difusa del cabello. Se produce cuando un número elevado de folículos pilosos entra de manera prematura en la fase telógena (fase de reposo) del ciclo capilar, provocando que el pelo se desprenda de forma masiva. Aunque no suele causar calvicie permanente, sí puede generar preocupación y afectar a la autoestima de quienes lo padecen.
En este artículo te contamos qué es, cuáles son sus causas más frecuentes y cómo reconocer sus síntomas.
¿Qué es el efluvio telogénico?
El cabello tiene un ciclo natural que alterna tres fases: crecimiento (anágena), transición (catágena) y reposo (telógena). En condiciones normales, alrededor del 10-15% de los folículos se encuentra en fase telógena.
En el efluvio telogénico, este porcentaje aumenta de manera anormal, pudiendo llegar hasta el 30-50%. El resultado es una pérdida excesiva de cabello, que se nota sobre todo al cepillarse, lavarse el pelo o encontrar mechones en la almohada.
Causas del efluvio telogénico
Las causas pueden ser variadas, pero todas tienen en común que suponen un factor de estrés para el organismo, lo que altera el ciclo del folículo piloso. Entre las más habituales encontramos:
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Estrés físico o emocional intenso
Una cirugía, fiebre alta, infecciones graves o situaciones de ansiedad pueden desencadenar el efluvio. -
Cambios hormonales
Es frecuente tras el parto (efluvio postparto), en la menopausia o tras la suspensión de anticonceptivos orales. -
Déficits nutricionales
La falta de hierro, zinc, vitamina D o proteínas puede debilitar el cabello y favorecer su caída. -
Medicamentos
Algunos fármacos, como anticoagulantes, retinoides, betabloqueantes o tratamientos para el tiroides, se asocian a este problema. -
Cambios de estación
El conocido como “efluvio estacional” suele presentarse en otoño, cuando se acentúa la renovación capilar. -
Enfermedades crónicas o tiroideas
Patologías como el hipotiroidismo o enfermedades autoinmunes también pueden estar implicadas.
Síntomas del efluvio telogénico
Los síntomas suelen ser claros, aunque no específicos, por lo que siempre es recomendable consultar con un especialista.
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Caída difusa: el pelo se desprende de manera uniforme en todo el cuero cabelludo, no en placas localizadas.
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Aumento de cabellos en el cepillo y la ducha: se pueden perder entre 100 y 300 cabellos al día.
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Cabello más fino y con menos volumen: aunque no se producen zonas calvas, el aspecto general es de menor densidad.
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Inicio repentino: suele aparecer de 2 a 3 meses después del factor desencadenante.
¿Cómo actuar ante un efluvio telogénico?
En la mayoría de los casos, el efluvio telogénico es reversible y se resuelve en unos meses cuando la causa se corrige. Aun así, es fundamental:
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Consultar con un dermatólogo o tricólogo para un diagnóstico preciso.
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Revisar analíticas y descartar déficits nutricionales u hormonales.
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Mantener una dieta equilibrada, rica en hierro, vitaminas y proteínas.
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Evitar el estrés y cuidar la higiene capilar con productos suaves.
El efluvio telogénico es una causa frecuente de caída de cabello, generalmente temporal y reversible. Identificar sus causas y reconocer sus síntomas es clave para actuar a tiempo y recuperar la salud capilar.
Si notas una caída abundante y repentina de tu pelo, no dudes en consultar con tu farmacéutico o dermatólogo: un diagnóstico temprano hará que el tratamiento sea más eficaz.
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